DJL Visual. 2da Entrega: Tekhnë | DelJardinLatino.com.arEn esta segunda entrega de DJL Visual tenemos a Tekhnë, un colectivo artístico orientado hacia la experimentación audiovisual que se inició en una galería under de Buenos Aires y en muy poco tiempo llegó a tener reconocimiento y respeto en la escena, presentándose tanto en festivales multitudinarios como en diferentes exposiciones artísticas. Pero no nos adelantemos,  para narrarnos su historia tenemos a Pablo Denegri, uno de sus integrantes. Aquí la nota:

¿Cómo fue su incursión en el VJing?

A comienzos de 2004 junto a Qik, Milena Pafundi y en aquel momento también Mauricio Barembuem (aka Barem), comenzamos a curar un ciclo semanal de música y video, llamado Tekhnë. El espacio era el sótano de una galería de arte de una amiga nuestra en Palermo que en ese momento se llamaba S/S, y más tarde Galería Crimson. Yo estudiaba cine y siempre tuve relación con la imagen: mi hermano es videoartista tuve siempre tuve acceso a materiales raros, experimentales y muy interesantes. Así, en un momento donde aún casi no existía el concepto de imagen en vivo en un evento, se nos ocurrió acompañar las sesiones de música en vivo con una selección de videos (principalmente en VHS) mezclados entre sí, dentro de lo que las limitaciones técnicas nos permitían.

Como la propuesta a nivel sonido era de experimentación en vivo (Qik improvisaba tocando con una computadora de escritorio y controladores, combinando entre sí proyectos de Reason, acompañados de sintes digitales), la idea era llevar el trabajo de la imagen en vivo al mismo nivel performático. Entonces investigando mucho y en una eterna lucha contra los percances técnicos, llegamos por fin a encontrar la manera en la que podíamos con una PC trabajar el video de una forma más versátil y con una posibilidad compositiva aún mayor. Los meses que duró el ciclo, (todos los miércoles de 22 a 3 am), y las largas e introspectivas sesiones audiovisuales del sótano (no iba mucha gente más allá de conocidos y amigos), nos permitieron sobre todo desarrollar una relación con las herramientas utilizadas y pulir nuestro propio acercamiento hacia lo que nos interesaba al nivel imágen y sonido. Además, cargar 4 CPU’s todas las semanas, llueva o truene, sólo por el amor a hacerlo y llevar el proyecto adelante, creo que nos dió un training y un sentido de unidad y responsabilidad sobre lo que hacíamos, casi como una banda de rock.

Al tiempo Mauricio siguió su proyecto individual y así conocimos a Juan Rosello (Mekas), quien comenzó a complementar las improvisaciones en vivo de Qik con sets mezclando música con la compu. Mientras tanto, nuestro set up para video se iba mejorando y perfeccionando ya que era siempre un trabajo de prueba y error hasta llegar a la configuración más estable. Incluso diseñamos un controlador MIDI propio especialmente para utilizarlo en conjunto con el software de VJ.

Cuando el ciclo terminó, entramos en contacto con gente que ya estaba relacionada desde hace un tiempo con el VJing y que nos dieron un espacio para poder llevar la propuesta visual de Tekhnë a otro nivel.

Akira ya venía trabajando hace bastante en el tema, y al contactarlo nos abrió la posibilidad de conocer también a gente relacionada, que en el momento no eran muchos. Así nos convocaron para armar la propuesta visual de la carpa Techno en la Creamfields de 2004, donde tocó entre muchos otros Jeff Mills. Fue una primera experiencia importante y nos dio una noción mucho más grande de lo que era hacer visuales en vivo y sobre todo en relación con la música electrónica y en particular con el Techno que era lo que más nos interesaba de lo que había.

Se puede decir que fue algo así como un bautismo de fuego.

¿Cuáles son los momentos que más recordás de su carrera?

Esa primera Creamfields fue importante, luego hicimos visuales en Creamfields unas 3 veces más, siempre en la carpa Techno o en la Soup (Minimal), acompañando artistas como Matthew Dear, Troy Pierce, Magda y muchísimos mas. También hicimos visuales en varias Southfest junto a artistas muy interesantes, por ejemplo con Nathan Fake hicimos una puesta en conjunto con los chicos de Hypnotika que estuvo muy buena: mezclando en vivo a diferentes pantallas y plasmas con 3 laptops y mixer.

Otra que recuerdo con cariño fue en la primer Mutek que se hizo en Buenos Aires, donde hicimos visuales junto a Akufen. Otra, que de alguna manera para nosotros cerró un ciclo muy grande, fue armar la puesta visual para la primer fiesta Minus en 2007, en Obras.

TeKhnë en MUTEK Buenos Aires

¿Cuál es la idea detrás de su proyecto?

La idea detrás del proyecto de Tekhnë es siempre reflejar tanto en la imagen como el sonido una conciencia de la técnica mediante la cual se está trabajando, en vez de hacerla invisible. El gesto del trabajo en vivo se nota a veces en la desprolijidad y el ruido, pero nosotros creemos que es una forma más sincera de acercar un material artístico a una persona que está viviendo en simultáneo con la experiencia audiovisual en tiempo real. Mucho más que ponerle play a un CD o a un reproductor de DVD.

Contános cómo veías la escena local al haber empezado, y cómo la ves actualmente.

Sinceramente, hablando exclusivamente del aspecto visual, yo tenía la certeza de que el video tocado en vivo muy rápidamente llegaría al nivel y reconocimiento que tiene un músico o DJ. La historia me demostró que lamentablemente en nuestro país invertir en algo como un mixer de video, proyectores o fee para un artista visual, es un gasto extra que no se justifica, excepto que trabaje en función de espacio publicitario para una marca.

En el contexto del marketing vemos que sí se invierte bastante en plasmas, pantallas de leds gigantes y puestas en escena increíbles. En el contexto de lo artístico todavía son pocos los que logran sortear el mandato de la industria y se arriesgan por ofrecer un contenido visual al mismo nivel que el contenido musical de un artista.

Igualmente recibo con alegría la propagación del oficio de VJ y ver que siempre hay cosas nuevas a pesar de que no haya el presupuesto necesario. Son las caras positivas de vivir en un país acostumbrado a que uno tenga que hacer lo que le gusta como puede. Aunque debería ser diferente.

¿Cómo es tu setup en vivo?

Mi setup en vivo para VJ es laptop y controlador MIDI. Cuando se trabaja con el impulso del sonido también incorporo dispositivos de audio, y cuando se trabaja con una imagen capturada en vivo se suma también una cámara de video en tiempo real.

Contanos dónde lo quisieras llevar en un futuro, ¿qué ideas te vienen a la mente?

Creo que Tekhnë es un proyecto que se desarrolla solo, al tener una propuesta de base tan firme, nos permite cambiar, incorporar proyectos e ideas nuevos que siempre agregan, amplían y desarrollan los anteriores. Algo que estamos pensando ahora por ejemplo es cómo acercarnos a la imagen estática, es decir a algo más relacionado con lo pictórico, pero desde imágenes generadas en video, quizás también con audio. Hay que ver.

Qué artistas tenés por referente o cuáles son los que te influenciaron en tu carrera?

La verdad no me gustan este tipo de preguntas porque me parecen muy reduccionistas. Pero a grandes rasgos te puedo mencionar a Nam June Paik, básicamente el inventor del videoarte, creador del sintetizador de video y quien comenzó a trabajar con televisores y tecnología como objetos en obras.

Hablando de influencia en lo visual, Stan Brakhage, también cineasta experimental y video artista. Realizó una serie de trabajos abstractos sobre fílmico pintado a mano que nos influenciaron muchísimo estéticamente, tanto que las primeras visuales que hicimos fueron cosas tomadas de ahí.

¿Planes o proyectos para este 2010?

Estamos trabajando en la idea de seguir desarrollando conceptos de  obras en vivo que ya realizamos y poder llevarlas a un formato de instalación, es decir sin necesitar la operación en vivo, pero que de alguna manera la obra se module por si misma. Para nosotros esto es importante porque trabajamos mucho sobre obras en vivo y tenemos muy poco material bajado a una obra en concreto, un poco más separado de la operación en vivo. Ya sea obra audiovisual o instalación.